Una Telaraña Lingüística y Las Llaves Olvidadas.
Los idiomas son mapas. Mapas de civilizaciones, de ancestros, de lo que vemos y experimentamos. Arcos topológicos hablados para guardar memoria. Cada lengua cartografía el mundo de manera distinta, trazando fronteras donde otras no ven ninguna, fusionando conceptos que otras dividen. Aprender un idioma es recibir un mapa nuevo del mismo territorio. Y a veces, descubres que los mapas se superponen en lugares imposibles.












